Porque no debes subir fotografías de tus hijos a Internet

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El mundo digital está lleno de peligros para nuestros hijos. Es natural protegerlos de los peligros que les esperan en el mundo real, sin embargo, para muchos, el mundo digital es todavía una especie de fantasía, una realidad desplazada. Pero, debido al uso de la tecnología, hemos llegado a un lugar en el que gran parte de nuestra realidad tiene lugar en el ámbito digital.

Es muy fácil dejarse llevar por la utopía de presentar una vida feliz en Internet para que todos sean testigos y comprueben que nuestros hijos son una parte importante de esto. También es común que queramos compartir los momentos más felices de nuestra vida con aquellos a los que queremos y con los que nos relacionamos. Estos son los momentos felices que queremos capturar y guardar como recuerdos para siempre. Internet y las redes sociales se han convertido en grandes bibliotecas para almacenar todos estos momentos. Sin embargo, este hecho puede suponer un peligro para nuestros hijos.

En la actualidad, se cree que los niños nacidos en esta época tendrán la mayor huella digital de la historia. Se estima que una persona promedio habrá tenido para el año 2032 más de 70.000 publicaciones compartidas sobre ella de forma digital para cuando cumpla 18 años. Eso es una enorme cantidad de datos almacenados y compartidos sobre una persona. Esta data es accesible para muchos más de los que se imaginan por lo cual quiero más que unas recomendaciones de prevención darles a medida de reflexión esos consejos de seguridad desde mi visión como padre:

Evitar reforzar los malos hábitos.

Publicar a cada momento sobre la vida de tu hijo puede reforzar los malos hábitos y crear la falsa realidad de que compartir todo online es inofensivo y está bien. Asegúrate de enseñar a tus hijos a utilizar los espacios online y las redes sociales de forma responsable y segura. Háblales de la parte divertida, pero muéstrales los peligros. A diferencia de ti, a ellos no se les ha dado la opción de elegir, y no pueden alienarse del mundo online.

Teniendo en cuenta que las redes sociales tienen como política permitir el acceso a los mayores de 13 años, deberías pensártelo dos veces antes de publicar fotografías de tu hijo en Internet. Muchos de nosotros hemos decidido utilizar las redes sociales, pero puede que tu hijo no haya tomado la misma decisión.

Se estima que en promedio ya los niños en edad de 6 años cuentan con dispositivos como tablets o teléfonos inteligentes con los cuales se entretienen, ejecutan sus asignaciones escolares y demás tareas, pero queda de nuestra parte supervisar sus movimientos en la red.

Obtener permiso es misión tuya

Ser consciente de que tus hijos heredarán las consecuencias de tu comportamiento online es algo muy serio. Por eso, pedir permiso a tus hijos para publicarlas, o cualquier cosa sobre ellas, en tus redes sociales les hace conscientes de que hay opciones para el ser humano y también consecuencias, tanto positivas como negativas. Si quieres publicar una foto de tu hijo con otro niño, debes pedirle también su permiso, o el de sus padres o tutores legales, igual que harías con un adulto. En Italia, por ejemplo, si publicas una foto de tu hijo en Internet y éste se opone, puedes enfrentarte a una multa de 45.000 euros o a una pena de cárcel. En Francia, por otra parte, existen leyes similares.

Atraer al público equivocado

Una buena regla general es que, si hay la más mínima duda sobre una foto, así la inmediatez nos esté carcomiendo, es mejor no publicarla. También hay que evitar publicar fotos de bebés desnudos en Internet. Una fotografía de un niño corriendo desnudo por el jardín o una inocente foto haciendo sus necesidades, puede atraer a la gente equivocada, y una foto de tu hijo puede acabar en manos malintencionadas.

Los metadatos lo dicen todo

Las redes sociales no son responsables de eliminar los metadatos de tus imágenes. Esto incluye, por ejemplo, tu ubicación, el tipo de dispositivo utilizado para tomar la foto, etc. Incluso un ciberdelincuente sin demasiada experiencia puede obtener esta información muy fácilmente para localizar a tu hijo, saber a qué colegio va, dónde vives, a qué actividades extraescolares asiste y dónde.

Es interesante conocer de esto ya que incluso los navegadores más comunes o populares cuentan con extensiones como por ejemplo Google Chrome el cual dispone de extensiones para evitar o corregir los metadatos, esto contribuiría a la privacidad así el usuario final cometa el error de divulgar este tipo de imágenes.

¿Identidad del bebé? Mi identidad

Compartir las imágenes o la información de tus hijos en Internet puede dar lugar a un robo de identidad. Publicar fotos de ecografías, con información sensible, expone al niño a riesgos incluso antes de nacer. A veces, una publicación puede incluir el nombre del niño, su ubicación o fecha de nacimiento. Entonces, con unos pocos clics, un delincuente puede descubrir la información personal de los padres.

Si combinamos todo esto con los datos del ente que regula la identificación del ciudadano, los números de la seguridad social incluso las filtraciones de datos disponibles en la Dark web, tenemos una receta fácil y rápida para el robo de identidad, con la posibilidad de que los delincuentes obtengan beneficio a nombre del niño.

Conocemos de muchas estafas solicitando ayudas económicas derivadas de este tipo de filtraciones, con la información y fotos de un niño el cual realmente presenta o necesita la ayuda real. Los riesgos derivados de la publicación de las fotos de los hijos en Internet representarán dos tercios del fraude de identidad y las estafas financieras a las que se enfrentarán los jóvenes en 2030.

Tu fotografía no te pertenece

Cada vez que publicas una foto en las redes sociales, esa imagen deja de ser exclusivamente tuya. Las condiciones y términos de estas plataformas suelen establecer que en el momento en que se sube una imagen a su servidor, son libres de utilizarla sin consentimiento. Aunque tú conservas los derechos de autor de la imagen, la plataforma cuyos servidores alojan la imagen es la propietaria de la licencia. En otras palabras, la red social está autorizada a utilizar tu imagen de la forma que considere oportuna.

Nuevamente les recomiendo utilizar las extensiones disponibles en los navegadores para mejorar y fortalecer la privacidad de la persona y en este caso de los niños, ya que es bien conocido que cuando una persona descarga e instala un programa o aplicación no lee los términos del contrato y solo se limita a darle clic al botón de aceptar las condiciones del acuerdo sin saber a ciencia cierta que acepto, hay extensiones en los navegadores que al momento de descargar una app nos remarca los párrafos más resaltantes o incluso los términos sobresalientes de estos contratos, así de esta manera no leemos todo el documento sino solo las partes que nos interesan.

La seguridad de nuestros hijos es la máxima prioridad, y su seguridad digital no debe quedarse atrás.

Evite ser víctima.

Adolfo M. Gelder

@adogel

t.me/seguridadintegral