
Dejar a todos contentos, el riesgo de convertir a la seguridad en un loop comunicacional interminable
La pretensión de construir políticas públicas de seguridad capaces de dejar a todos conformes es una aspiración que puede resultar especialmente peligrosa. Una estrategia destinada a enfrentar el crimen necesariamente tendrá costos, generará resistencia y producirá decisiones que no serán populares para todos.























